ap

Skip to content
Author
PUBLISHED: | UPDATED:
Getting your player ready...

El adolescente que apuñaló fatalmente a un compañero de clase en la cafetería de la Escuela Preparatoria Montbello, fue sentenciado ayer martes a cinco años en el Sistema de Delincuentes Juveniles de Colorado (Colorado’s Youthful Offender System o YOS) – mucho menos de lo que querían los fiscales acusadores o la familia de la víctima.

Los abogados defensores intentaron retratar al atacante, Marcus Richardson, 18 años, como una víctima en este caso. Pero el juez de sentencia, Morris Hoffman, enfatizó que fue Contrell Townsend, 17 años, y su familia las verdaderas víctimas.

“Contrell Townsend está muerto porque Marcus Richardson le mató,” dijo Hoffman. “Hay un par de víctimas – Contrell Townsend y su familia.”

La familia de Townsend y los fiscales acusadores pidieron que Richardson fuera sentenciado a 13 años y medio en el Departamento de Corrección de Menores de Colorado (Colorado Department of Corrections).

Pese a todo, Chris Moore, un tío de Townsend, dijo que la familia perdonaba a Richardson.

“Nuestra familia no busca la venganza,” dijo Moore. “Eso no lograría nada. Creemos que es improductivo. Contrell habría querido que hubiésemos escogido el camino más fácil.”

Monique McNeil, quien conoció a Townsend, se echó a llorar mientras intentaba expresar sus sentimientos.

“Quiero decir que Contrell era una persona muy buena,” dijo McNeil a través de sus lágrimas.

Deborah Moore, una amiga de la familia, dijo que la familia Townsend estaba presente para ver que Richardson fuera castigado apropiadamente.

“La familia está aquí para obtener justicia,” dijo. “Esto es lo que se merecen. Eso es lo que Contrell merece. Contrell no volverá a casa.”

Richardson estaba lleno de disculpas durante el pronunciamiento de su sentencia pero mantuvo que tenía que reaccionar porque pensaba que iba a morir.

“Lamento mucho lo ocurrido, y si pudiera retroceder las manillas del reloj, no estaría aquí,” dijo Richardson. “Todo lo que hice fue porque tenía miedo que iba a ser matado.”

Durante el juicio, los abogados defensores Walter Gerash y Craig Truman aseveraron que Townsend instigó el altercado el 4 de enero del 2005, amenazando repetidamente al súper-delgado de Richardson. Dijeron que Townsend levantó a Richardson, golpeó su cuerpo tres veces, y le estranguló.

Sin embargo, otros testigos dijeron que Richardson provocó a Townsend. Los testigos también dijeron que había connotaciones pandilleros durante todo el incidente, con ambos combatientes llevando puesto los colores de las bandas callejeras opuestas.

Richardson negó su afiliación con cualquier pandilla, y los fiscales acusadores dijeron que Townsend no era miembro de una pandilla.

Hoffman dijo que pese a la seriedad de las acciones de Richardson, no era el tipo de caso requiriendo a Richardson – quien tenía 16 años durante el apuñalamiento – pasar años en la cárcel.

Dijo que la conclusión del jurado en la cual se dice que el 14 de junio Richardson cometió un homicidio involuntario y temerario en vez de la ofensa más seria del asesinato en segundo grado habló volúmenes sobre cómo se sintió el jurado.

Se busca una sentencia más dura

Hoffman sentenció a Richardson a 7 años y medio en el Departamento de Corrección de Menores – seis años por homicidio involuntario y 18 meses por posesión de un arma en la escuela – pero la suspendió con la condición que Richardson completara exitosamente cinco años en el Sistema de Delincuentes Juveniles.

El YOS, operado por el Departamento de Correcciones, fue creado para servir como “una categoría intermedia” entre la corrección tradicional adulta y la juvenil, apuntado hacia los criminales jóvenes violentos. Su intención es la de desarmar las afiliaciones a pandillas y una influencia negativa de los amigos; esto se produce a través de programas enfatizando los estudios, el trabajo, relaciones interpersonales, y tutoría.

El fiscal acusador, Tom Clinton, pidió una sentencia del Departamento de Corrección de Menores.

“Esto es muerte. Esto no fue un robo,” dijo el fiscal acusador. “Es una muerte con consecuencias irreversibles.”

La familia de Richardson no comentó sobre la sentencia. Mientras Richardson salía de la sala del tribunal, su padre levantó su mano para despedirse de él. Marcus, con esposas puestas, miró hacia atrás para verle. Su madre, Pamela Richardson, se había hamacado hacia delante y hacia atrás mientras Hoffman leía la sentencia.

La periodista, Allison Sherry, contribuyó a este reportaje.

Se puede comunicar con el periodista, Howard Pankratz, al 303-820-1939 ó hpankratz@denverpost.com.

RevContent Feed

More in News