
Con el vestuario como escenario, el manager Clint Hurdle, ha dado una gran cantidad de discursos memorables durante los últimos cinco años. Sin embargo, la alineación que está actualmente delineando ha proclamado un mensaje más poderoso que cualquier tipo de oratoria.
Ryan Spilborghs empezó dos juegos consecutivos. La verdad es que Hurdle cansado de haber perdido dos veces seguidas – anotando en los juegos pero al mismo tiempo perdiendo oportunidades de lanzamientos, quiere ofensiva. Si es que este equipo va a ganar la Liga Nacional Oeste o por lo menos tener la oportunidad de un comodín, los Rockies deben producir mas resultados.
Por segunda noche consecutiva, los bateadores de los Rockies se anunciaron con un inusitada fuerza y audacia, con cuatro careras y un golpe en la primera entrada que los llevó a una victoria de 8-4 sobre los Chicago Cubs, el sábado en el Coors Field.
Así es que el 13 de agosto, los Rockies están ubicados a 3½ juegos detrás de los Dodgers de Los Ángeles, en la carrera por la división; y 2 ½ detrás de los Reds de Cincinnati en una media carrera.
“No hay razón para pensar que no podamos llevar a cabo esto y estar allí al final,” dijo el bateador de fuerza Matt Holliday, cuyo honrón de tres carreras en el primer capitulo sirvió como la descarga más poderosa para la ganancia.
Anteriormente los Rockies le han tomado el pelo a sus seguidores, tal como cuando empezaron la temporada 20-13. Pero la duda se perdura como cucarachas debido a su ofensiva. Existe una preocupación generalizada de que Colorado no sabe explotar bien el Coors Field, sabiendo que la ventaja de estar en su propio campo de juego es imperativa para cualquier equipo que tiene intenciones de mantenerse como un buen contendor.
La bola no deja el campo con tanta regularidad; pero como Hurdle dice, “Todavía es una parque amigable para los bateadores.”
Los 43,485 espectadores, cuyas lealtades estaban divididas, recibieron un recordatorio amigable. Los Rockies, quienes pudieron ganar hoy, en la temporada alta un cuarto juego consecutivo en casa; están en posición de barrer a los Cubs debido a que de pronto están dándole más batazos que Beyonce.
Los Rockies han anotado 18 carreras y han contabilizado 27 batazos en la serie, incluyendo 15 este sábado. En sus siete juegos fuera de casa, los Rockies hicieron un total de 19 carreras y 46 batazos.
Colorado produjo lava el primer capitulo, anotando cuatro carreras de cinco batazos, los mismos que al final hicieron un ganador de Josh Fogg.
Holliday derribo al tambaleante Ángel Guzmán con una explosión sobre barda del jardín central. Esto dio como señal el principio de una noche para olvidar en el juego de Guzmán; quien se convirtió en el cuarto iniciador de los Cubs que falla en escapar de la quinta entrada.
“Hemos tenido problemas tanto en encontrar el plato o hemos encontrado el corazón del plato,” dijo el manager de los Cubs Dusty Baker. “En ambos casos, nada bueno ha sucedido.”
Es difícil exagerar el significado del tiro de Holliday. Los Rockies no van a ninguna parte sin su impulsador de carreras, y él entró en el juego con una efectividad este mes. Todd Helton también dio señas de que se está liberando en cuanto a su perdida de fuerza, que no es muy seguro que regrese totalmente sino hasta el próximo año. El anotó dos extra batazos por tercera ocasión en esta temporada.
Aunque sólo fuera eso, la alineación inspiro un cambio en su estado de ánimo.
“Estamos ya en el ritmo, aun en los bajones ofensivos que hemos tenido,” agregó Holliday, “y creemos que nos vamos a poner mejor.”



