
Rubén Huizar-Gonzáles, el dueño de un salón de Denver, identificó a Raúl Gómez-García, en el banquillo de los testigos, como el hombre que disparó a dos detectives de Denver, el año pasado matando a uno de los oficiales.
Huizar-Gonzáles describió a los miembros del jurado, durante el tercer día del juicio por asesinato en contra de Gómez-García, a un airado Gómez-García que tomaba entre sus manos un arma y disparaba a los detectives Donald “Donnie” Young y Jack Bishop, el 8 de mayo del 2005.
Bishop sobrevivió al tiroteo; Young murió en pocos segundos.
El testimonio del dueño del Salón Ocampo del 1733 de la avenida W. Mississippi; es el primer testigo presencial que identifica a Gómez-García como la persona que hizo los disparos.
Huizar-Gonzáles, quien ha sido el dueño del salón social desde el 2000, dijo que él estaba parado a 10 pies de Gómez-García, cuando el joven de 21 años empezó a disparar.
Debido a los ángulos de los corredores del edificio, él vio a Gómez-García así como también el humo que salió de la pistola, pero no pudo ver si es que los oficiales de policía estaban heridos.
Huizar-Gonzáles dijo que el habló directamente con la persona que disparó.
“Yo le dije, Qué está pasando?’”, y el empezó a correr, dijo Huizar-Gonzáles.
Otro testigo, Leopoldo Rivas Jr. de 17 años de edad y cuñado de Gómez-García, testificó que Gómez-García se puso fúrico cuando Young no le permitió la entrada a la fiesta y le maldijo.
En ese punto, Rivas dijo, Young le tomó a Gómez-García por el brazo y le empujo dos veces hacia las barandas del salón. El dijo que él no vio a Young tomar a Gómez García del cuello o garganta, como argumentan los abogados defensores.
El grupo se retiró y eventualmente se fueron al área de los billares y se pusieron a jugar billar. Durante ese tiempo Gómez-García estuvo molesto y dijo que quería regresar al salón social.
El dijo que él y Gómez-García estuvieron sentados afuera le salón, en el carro por unos pocos momentos, pero a medida que estaban sentados Gómez-García -quien tenía un arma- se estaba volviendo gradualmente más molesto con los oficiales.
El adolescente continuará con su testimonio el día lunes.
En un testimonio previo, Huizar-Gonzáles dijo que él persiguió a Gómez-García afuera del salón, luego de que él vio que este disparo cerca de seis tiros. Ellos corrieron a través del parqueadero y de una puerta, pero Huizar-Gonzáles dijo que lo perdió cuando desapareció entre la casa y el garaje.
Después del tiroteo, Gómez-García huyó a México y fue arrestado por las autoridades mexicanas el 4 de junio del 2005. El fue devuelto a Denver seis meses después. El está acusado de asesinato en segundo grado por la muerte de Young y de intento de asesinato en primer grado en contra de Bishop.
La defensa alega que aun cuando Gómez-García disparó, él no tenía la intención de asesinar a los policías, solo meterles miedo. Pero los fiscales alegan que Gómez-García dijo a las autoridades mexicanas cuando él fue arrestado, que él hubiera querido matar al “grandote” (Young).
Se puede comunicar con el escritor Howard Pankratz al 303-954-1939 o al hpankratz@denverpost.com.



