Funcionarios federales están demandando a una franquicia de McDonald’s en Durango, alegando que sus empleadas adolescentes fueron repetidamente acosadas sexualmente en el trabajo, según anunció la Comisión para la Igualdad de Empleo de los EE.UU. (EEOC).
Mary Jo O’Neill, la abogada regional de la EEOC en Phoenix quien tiene jurisdicción sobre Colorado, dijo que esta es parte de medidas que se tomarán en lugares de empleo donde gente joven está siendo acosada sexualmente por sus empleadores.
O’Neill dijo que en el año 2005, la EEOC entabló una demanda en contra de una franquicia de McDonald’s en Alburquerque donde un gerente fue acusado de solicitar sexo de muchachos que trabajaban allí. Una segunda demanda fue entablada contra otra franquicia de McDonald’s en Cordes Junction, Arizona, donde las muchachas adolescentes fueron supuestamente manoseadas, dijo O’Neill.
“No queremos que estos jóvenes sean sujetos a comportamiento ilegal e intolerable”, dijo O’Neill. “No está bien”.
La EEOC alega en la demanda de Colorado entablada el martes que varias mujeres jóvenes empleadas en el restaurante de Durango fueron sujetas a un lugar de empleo sexualmente hostil, el cual incluía acoso físico y verbal.
El alegado acoso consistía en levantar las blusas de las mujeres y morderle los senos, “espiándolas” cuando se cambiaban sus uniformes y ofreciéndoles dinero, llaves de autos, y tarjetas de crédito a cambio de sexo.
John y Celia Bronson, los propietarios de la franquicia de McDonald’s, publicó un reporte por medio de McDonald’s.
“Como miembros de la comunidad de Durango por los pasados 28 años, nada es más importante para nosotros que el bienestar de nuestros empleados y clientes. No es apropiado hablar sobre el litigio pendiente”, dijeron. McDonald’s se negó a hablar de las otras acciones de la EEOC.
La agencia federal alegó que el acoso en el McDonald’s de Durango, ubicado en el 209 E. Jenkins Road, venía sucediendo desde por lo menos el 2002, pero ninguno de los presuntos acosadores fueron mencionados en la demanda.
La demanda, entablada en la Corte de Distrito de los EE.UU. en Denver, alega que la parte interior de los muslos y las nalgas de las adolescentes fueron manoseadas y que fueron jaladas hacia los regazos de los empleados varones.
En el caso de Alburquerque, la EEOC alega que empleados adolescentes fueron sujetos a acoso del mismo sexo por un supervisor, incluyendo tocar, peticiones sexuales y comentarios. Esa demanda alega también que las horas de trabajo de un empleado fueron recortadas en represalia al oponerse al acoso sexual.
En el caso de Cordes Junction, la EEOC alega que el acoso sexual de empleadas adolescentes por un manejador asistente incluía tocarles el estómago, tocarles los senos y recargarlas contra una pared mientras frotaba su cuerpo contra ellas.
Se puede comunicar con el escritor Howard Pankratz en el numero 303-954-1939 o al hpankratz@denverpost.com.



