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Carlos Illescas of The Denver PostKirk Mitchell of The Denver Post.Author
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Bailey – Una joven rehén fue fatalmente herida el miércoles por la tarde, mientras que las autoridades entraron a la fuerza a una clase de la Escuela Preparatoria Platte Canyon en un enfrentamiento armado.

Un hombre no identificado, que entró en la escuela el miércoles por la mañana e inicialmente tomo seis rehenes, disparó al equipo de oficiales SWAT y luego a la rehén, antes de dispararse a sí mismo. Dijeron las autoridades del condado Park. El murió en la escena del crimen.

La muchacha fue llevada por aire al hospital central de St. Anthony en Denver, donde fue pronunciada muerta a las 4:32 p.m. La portavoz del hospital Bev Lilly, dijo que ella creía que a la chica se le disparó en la cabeza.

Las autoridades no dieron a conocer el nombre de la víctima, pero amigos de la familia indicaron que era Emily Keyes, joven de 16 años. Lynn Bigham, una amiga de la víctima describió a Emily como “dulce y cariñosa.”

Las autoridades de la escuela dijeron a los investigadores que algunas de las rehenes dijeron que fueron asaltadas sexualmente, de acuerdo con Lance Clem, portavoz del Buró de Investigaciones de Colorado.

Pero Clem agregó que no está claro si es que se les abusó sexualmente o fueron tocadas de manera inapropiada. “Existen reportes conflictivos en estos momentos.” Agregó Clem.

El pistolero entró en la clase 206 en el segundo piso a las 11:40 a.m. y ordenó a algunos de los estudiantes y al maestro que salgan de la clase, luego procedió a tomar seis rehenes mujeres. Todas las rehenes, excepto dos fueron liberadas para cuando los oficiales del equipo SWAT del Condado Jefferson, entraron a la fuerza a la habitación, un poco después de las 3:30 p.m.; esto es tres horas y media después que empezó el enfrentamiento.

“Teníamos miedo de lo peor, y tuvimos que hacer lo que tuvimos que hacer,” dijo el Sheriff del Condado Park, Fred Wegener. “Yo no sé porque él quiso hacer esto.”

El hombre estaba utilizando una sudadera oscura con una capucha y llevaba una mochila, que de acuerdo con testigos, parecía estar buscando algo específico, aunque la policía no pudo confirmar este hecho. Un oficial de policía dijo que los investigadores no han podido encontrar ninguna conexión entre el hombre y la escuela.

El pistolero ingresó en el aula Sandra Smith, que es una aula para estudiantes con honores en inglés y procedió a disparar hacia el techo con su pistola, luego dijo a los estudiantes que se pongan de pie mirando hacia el pizarrón, dijo Tom Grigg cuyo hijo, Cassidy estuvo en el aula.

Luego, el hombre, quien dijo que tenía consigo explosivos en su mochila, se acercó a cada chico en la clase y les dijo que salgan.

“Un tipo se acerco a (Cassidy) y apuntándole con una pistola la dijo que salga de la clase,” dijo Grigg. “El dijo, No, yo quiero quedarme aquí con las chicas,’ el tipo le apunto en la cara y le dijo, Tu, afuera.’”

Grigg dijo que su hijo le comentó, “Sucedieron cosas terribles en esa clase,”

Una vez que las autoridades se dieron cuenta de la amenaza, ellos emitieron una alerta “código blanco” a través del sistema de intercomunicación, indicando que la escuela estaba cerrada por asuntos de seguridad.

Los oficiales del Sheriff del condado Park y Wegener, aseguraron el edificio y trataron de negociar con el pistolero, quien se negó ha hablar directamente con ellos. Los rehenes fueron utilizados para transmitir los mensajes a las autoridades, dijo Wegener.

El hombre liberó a cuatro de las seis chicas, una por una, pero mantuvo a dos a medida que los negociadores intensificaban sus conversaciones con él, dijo Wegener, cuyo hijo estuvo entre los evacuados durante el sitio a la escuela.

El pistolero hizo amenazas de que “algo sucedería,” a las 4 p.m., de acuerdo con la oficina del Sheriff.

“Fue allí cuando se decidió que se necesitaba tomar una solución táctica, con el fin de salvar las vidas de las rehenes que estaban en la habitación,” agregó Wegener.

Con los oficiales del condado Park, asegurando el perímetro interior de la escuela, el equipo SWAT del condado Jefferson entró en la clase unos pocos minutos después de las 3:30 p.m., utilizando explosivos, indicó Wegener.

El pistolero se había cubierto a si mismo con una de las dos chicas y disparó a los oficiales, quienes pudieron sacar a una de las chicas hacia un lugar seguro. Wegener no dijo si es que los oficiales dispararon en respuesta o no.

Por la tarde el miércoles, Wegener dijo que no podía evitar el preguntarse a sí mismo si es que su decisión de enviar a oficiales a la clase, fue buena o no.

“Claro que si,” dijo Wegener cuando se le preguntó si es que él se había cuestionado acerca de la estrategia utilizada. Yo tengo que eventualmente ir y enfrentar a la familia y decirles que su hija ha muerto. ¿Qué haría usted?

Cuando el recibió la llamada, Wegener dijo que estaba “muerto de miedo. Nadie quiere que esto suceda en su escuela.”

“Yo estuve orando para que podamos hacer las cosas correctamente.”

A medida que el enfrentamiento de alargaba, padres frenéticos estaban buscando información acerca del estado de sus hijos.

El hijo de Patti Browning estuvo en un paseo de la escuela en Denver, cuando le llamó para decirle que se encontraba bien. “Que alivio,” ella dijo. “Pero todavía me preocupan los demás chicos.”

Dawn Mack, cuya hija asiste a la Escuela Preparatoria Conifer, estuvo en la escuela primaria de Deer Creek, a donde los estudiantes fueron evacuados, con el fin de ver como estaban sus amigos. Ella dijo que escuchó todo tipo de rumores, incluyendo que algunos estudiantes habían sido abusados sexualmente por el pistolero.

“Usted no sabe lo que en realidad esta sucediendo,” dijo Mack. “Usted no sabe que creer En esas condiciones su mente empieza a volar por todas partes.”

Cerca de las 3 p.m. se produjeron aplausos cuando los buses llegaron a Deer Creek, a donde los estudiantes evacuados fueron llevados. Los padres saludaban alegres con sus manos, muchos otros gritaban “Te amo,” cuando vieron a sus hijos a través de las ventanas.

Sarah Mendoza se llenó de emoción cuando vio a su hijo, quien asiste a la Escuela Secundaria Fitzsimmons, la cual esta localizada junto al colegio.

“Esta es la peor pesadilla para un padre,” ella dijo. “No puedo decirle lo contenta que estoy.”

El enfrentamiento fue espeluznantemente similar al tiroteo sucedido en la Escuela Preparatoria Columbine hace siete años, a medida que las imágenes de televisión permitían ver a los estudiantes haciendo cola para abordar los buses de la escuela.

El miércoles en Deer Creek, Bill Twyford de Bailey dijo que el recibió un mensaje de texto, unos 20 minutos antes de mediodía de su hijo Billy de 15 años. El mensaje decía “Hola, hay un secuestro armado en la escuela. Yo estoy bien. La situación no es buena.”

A medida que la policía negociaba con el pistolero, los ayudantes del sheriff dijeron a los estudiantes que pongan las manos sobre sus cabezas y que vayan hacia el gimnasio.

“La gente estaba llorando, estaban buscando por todas partes a sus amigos y estaban animándose unos a otros,” dijo el estudiante de segundo año, Randell Callahan. “Todos los maestros de la preparatoria estaban allí.”

La juez de instrucción del condado Park, Sharon Morris dijo que el cuerpo del pistolero todavía estaba en el segundo piso de la clase a las 6 p.m. Morris dijo que sí sabía el nombre del pistolero, pero que todavía estaba en el proceso de notificar a la familia, por lo que no podía darlo a conocer.

Un tramo de aproximadamente cuatro millas de la interestatal 285 fue cerrada durante el enfrentamiento y se espera que siga cerrada hasta el mediodía de hoy.

Las autoridades de la escuela dijeron que han establecido un centro de consejería para estudiantes y sus familias en la iglesia Platte Canyon Community en Bailey. Estará abierta hoy día desde las 7 a.m. La Escuela Preparatoria Platte Canyon y la Escuela Secundaria Fitzsmmons permanecerán cerradas hoy y el viernes.

“Ha sido muy difícil para nuestra comunidad,” dijo Jim Walpole superintendente de las escuelas del distrito de Platte Canyon. “Nuestros corazones y oraciones están con nuestros estudiantes, el personal y sus familias.”

Los escritores John Ingold, Joey Bunch, Ann Schrader, Felisa Cardona, Kieran Nicholson, Manny Gonzáles, Katharine Bernuth, Steve Lipsher y Erin Emery contribuyeron a este reportaje.

Se puede comunicar con el escritor Kirk Mitchell al 303-954-1206 ó al kmitchell@denverpost.com.

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