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Eric Gorski of Chalkbeat Colorado
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Hace unos años, los miembros del consejo de administracion de la Iglesia New Life estaban tan preocupados sobre el bienestar de su pastor superior que hasta instaron al reverendo Ted Haggard a que la congregación le compre un carro mas seguro.

La refutación cortés de Haggard fue algo así: “Mira, no me voy a ningún lado, ni me estoy muriendo; me voy a quedar aquí, así que dejen de hablar sobre mi defunción”.

¿La fuente de esa anécdota?: El reverendo Ross Parsley, quien ha reemplazado a Haggard sobre la base de interino después de que el escándalo involucrado sexo y drogas, derribó a uno de los mejores conocidos líderes evangélicos en el país.

Ningun plan de sucesión fue puesto en lugar en la iglesia con 14,000 miembros ya que nadie pensaba que fuera necesario, dijo Parsley.

Haggard, de 50 años, hablaba sobre jubilarse de la iglesia que construyó de la nada en su sótano incompleto.

En vez, lo despidieron entre acusaciones de que había mantenido una relación de dinero-y-sexo con un prostituto por tres años. Haggard se confesó a “inmoralidad sexual” no-revelada y reclamó que si habia comprado metanfetaminas pero nunca lo utilizó.

Aun bajo circunstancias normales, es todo un reto el reemplazar al fundador carismático de una institución exitosa y aunque las circunstancias detrás de la caída de Haggard son extraordinarias, el camino por delante para la Iglesia New Life, no es uno a que viajará solo.

Mientras que el país se prepara para cambios sociales con el envejecimiento de la generación baby-boom, o sea la generación que nació a raíz de la Segunda Guerra Mundial, el cuento exitoso americano de la mega-iglesia evangélica también ha llegado a un punto decisivo, enfrentando un futuro sin los líderes responsables por su éxito.

“Esta será una cuestión cada vez mas importante”, dijo Jeffery Sheler, editor contribuyente de la revista U.S. News & World Report y autor del libro “Believers: A Journey into Evangelical America”. “Nos estamos acercando a un periódo durante los próximos 10 o 20 años donde, por razones además del escándalo, los púlpitos estarán disponibles. ¿Cómo presagiará la vitalidad en curso de estas iglesias sólidas y crecientes? ¿Sobrevivrán?”

Una respuesta corta sería….”depende”.

Y porque la mega-iglesia es una fenómena relativamente nueva, no existe un estudio empirico sobre lo que ocurre cuando se va un fundador.

Pero evidencia sugiere que las mega-iglesias que hayan experimentado un cambio de régimen son menos propensos a crecer y más susceptibles a conflictos, dijo Scott Thumma, un especialista de mega-iglesias y profesor de sociología del Hartford Institute for Religion Research.

Leadership Network, un grupo de investigación y consultor con base en Dallas, convocó a un grupo de pastores de 36 iglesias grandes para un estudio hace una década y casi la mitad de ellos han dejado sus púlpitos desde entonces.

En un libro de próxima aparición acerca de las mega-iglesias, Thumma y Dave Travis, vicepresidente ejecutivo del Leadership Network reportan que la mitad de aquellas iglesias ahora son mas grandes y que la otra mitad son pequeñas y que las iglesias en donde no existía un plan de sucesión batallaron.

Los pastores de mega-iglesias inspiran autoridad y pocos de sus miembros se atreven a criticar sus sueños, dijo Thumma. Así que cuando se va un líder, las quejas reprimidos normalmente salen al superficie.

Las iglesias afrontan una decisión dura, dijo Thumma: O escojen un clon del fundador y se esfuerzan para la continuidad ó hagan la elección mas arriesgada de seguir un camino legítimo al nuevo líder, el cual podría requerir un cambio serio.

Buscando la sucesión clara.

Algunas instituciones religiosas, tal como la Iglesia Católica Romana y confesiones protestantes de línea principal, tienen sistemas trillados que involucran sus respectivas jeráquias de la iglesia. Aunque eso no se aplica a las iglesias independientes, muchos pertenecen a organizaciones que promueven planes de sucesión particulares.

Sin embargo, a muchas de esas iglesias grandes les faltan un plan claro, en algunos porque el pastor teme el convertirse una líder saliente, dijo J. Russell Crabtree, co-autor de un libro acerca de transiciones pastorales.

“Algunas iglesias no han sido capacitados, equipados o animados de pensar mas allá de la persona que ocupa el púlpito”, dijo Crabtree.

Algunas iglesias toman un enfoque de toda-en-la-familia hacia la sucesión. En Houston, Joel Osteen asumió el cargo de la iglesia pentecostal floreciente de su padre y ha construído un imperio aun mas grande.

En la iglesia influyente Willow Creek Community Church, ubicado en los suburbanos de Chicago, el pastor fundador, Bill Hybels ha asumido el papel de asesor y ha dado más tiempo al púlpito a otras personas.

Otras transiciones se han tropezado. Thumma apuntó que la iglesia First Baptist Church of Dallas se paralizó cuando el pastor fundador, W.A. Criswell, se jubiló pero continuó a ejecer influencia en la iglesia.

Una perspectiva optimista

A pesar de la trauma durante los últimos tres semanas y la falta de un plan de sucesión claro, los líderes de la iglesia New Life creen que su iglesia se encuentra bien posicionada, gracias a la reacción rápida al crisis, una banca llena de pastores asistentes talentosos y jóvenes y una red de “grupos pequeños” que crean la comunidad en la manera que no puede un hombre en el escenario.

“Nadie está seguro de cómo lucirá la iglesia New Life en cuando todo se haya calmado sin Ted”, dijo Rob Brendle, pastor asociado de 32 años. “Lo que estamos viendo a través de la trauma de las últimas semanas, es que la fuerza de nuestra iglesia se encuentra mas allá de la personalidad y regalos de Ted”.

Una de las innovaciones de Haggard fue una variación al sistema del grupo pequeño tan común a las mega-iglesias. En vez de dar a sus miembros versos o sermones para estudiar en casa, Haggard animó a los grupos a que se formaran según sus intereses comunes.

El resultado: 800 o mas grupos pequeños, incluyendo aquellos dedicados a la pesca, el hacer endredones, álbumes de recortes y hasta bailes hawaianas.

“Las iglesias tiene grupos pequeños sólidois y ministerios de servicio, alli es donde es difícil el romper las relaciones”, dijo Travis del Leadership Network.

Aunque Haggard fue una celebridad creciente en el ámbito nacional, nunca se convirtió en un culto a la personalidad en la iglesía, dijo Patton Dodd, quien escribió siete libros con su pastor anterior.

La celebridad de Haggard tuvo sus limites, dijo Dodd. Haggard nunca escribió un libro best-seller y decidió no presentarse en la televisión religiosa. Su influencia nacional cae mas con los agentes evangélicos del poder y en los medios, en vez de las bases, dijo Dodd.

Haggard también pasó mucho tiempo fuera de Colorado Springs durante los últimos tres años mientras que era presidente de la Asociación Nacional de Evangélicos.

“Antes, la iglesia New Life fue totalmente dominado por Ted”, dijo Dodd. “La iglesia ha aprendido a operar sin él durante los últimos tres años”.

Siguiendo adelante.

La iglesia tomó sus primeros pasos para elegir un líder esta semana al nominar a seis de sus miembros que recomendarán un candidato, con el fin de contratar a alguien para el fin del año.

Parsley dijo que Haggard, quien iba ganar $138,143 este año, sin incluír los beneficios, está en trámites de recibir una indemnización de despido.

La falta de un plan de sucesión fue contrarrestado, dijo Parsley, por la eficiencia de la estructura gobernante que creó Haggard para situaciones en donde el pastor principal queda acusado de un moral defecto.

“El sistema trabaja rápido y eficientemente”, dijo el reverendo, Mark Cowart, un pastor de Colorado Springs y miembro de la junta que despidió a Haggard. “La iglesía va seguir adelante”.

Se puede comunicar con el escritor Eric Gorski llamando al número 303-954-1698 ó al egorski@denverpost.com.

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