
Pocos, si es que alguien, de los millones de gente que sufren de dolor cegador, nausea y visión borrosa de las migrañas probablemente nunca se imaginaron que el problema estaba en sus corazones.
Tampoco se le ocurrió a los doctores, jamás.
Pero hace algunos años, pacientes que tuvieron un defecto común del corazón reparado comenzaron a reportar que sus migrañas habían desaparecido.
Los reportes se convirtieron más frecuentes, y ahora doctores en Colorado y a lo largo del pais están investigando la posibilidad que los tomó por sorpresa: que un defecto del corazón puede causar migrañas.
El defecto, una apertura como una tapa en la pared del corazón, se llama Apertura Oval Patente (patent foramen ovale o PFO en su acrónimo inglés).
Usualmente, la apertura se cierra al nacer, pero en un 20 a un 25 por ciento de la población se queda abierta, dijo John Carroll, jefe de cardiología en el hospital de la Universidad de Colorado.
Carroll y el neurólogo Jack Klapper del Centro de Investigaciones de Mile High en Denver son parte de un estudio nacional -el cual incluirá eventualmente a 44 estados a lo largo del país- probando si acaso el cerrar ese agujero en el corazón puede aliviar el sufrimiento de migraña.
La idea sorprendió a cardiólogos y a aquellos que tratan migrañas, dijo Klapper, quien se especializa en tratamiento de dolor de cabeza.
“No creo que nadie hubiera anticipado esto,” dijo Klapper.
Hasta hace 10 años, la mayoría de doctores consideraron PFO no ser una amenaza, dijo Carroll. Ahora, se le asocia con una lista de problemas, enfermedad de decompresión en buzos y derrames en jovenes adultos que no se encuentran en riesgo obvio para derrames cerebrales, dijo Carroll.
Fueron los esfuerzos para prevenir y tratar tales problemas que llevaron a la sospecha de que PFO jugaba un papel en migrañas.
Después de procedimientos para cerrar PFO’s, los pacientes volvieron y dijeron, “Oiga, doctor, desde que arregló ese agujero en mi corazón, no he tenido una sola migraña,” dijo Klapper.
“Eventualmente, vimos media docena o mas en reportes por literatura, y la gente se empezó a preguntar si existía una relación,” él dijo.
A principios de este año, un estudio británico descubrió que el cerrar un PFO no curó las migrañas de todos los pacientes. Pero si redujo significativamente migrañas en un 37% de aquellos que obtuvieron el procedimiento, comparado con una reducción de migrañas en un 17% de pacientes que no obtuvieron el procedimiento. En adición, de los que sufren migrañas que decidieron ser parte de el estudio, el 60% descubrió que tenían un PFO, una taza de tres veces mas de la población general.
Aunque ocurren frecuentemente, PFO’s no son diagnosticados facilmente. No se ven en radiografías, EKG’s ó ecocardiogramas, dijo Carroll.
Son usualmente diagnosticados por una “prueba de burbujas”, en el cual burbujas salinas pequeñas son inyectadas en las venas durante un ecocardiograma.
Cerca de 29.5 millones de americanos sufren de migrañas, según a la Fundación Nacional de Dolor de Cabeza. Son caracterizados por la constricción, y después dilatación de los vasos sanguíneos.
Seguido, una migraña es precedida por interrupciones visuales llamadas auras y tambien incluyen nausea y vómito; la luz, sonido y hasta el toque pueden ser dolorosos.
Los investigadores no saben porque, pero la conexión entre PFO y migraña parece más fuerte en el 20 por ciento de la gente que obtienen auras.
El estudio actual, llamado el Estudio de Migraña ESCAPE, está buscando a hombres y mujeres a quienes sus migrañas frecuentes no responden bien a tratamiento.
El estudio está fundado por St. Jude Medical de St. Paul, Minnessota, el cual produce un aparato para cerrar los PFO.
La investigación, la cual tiene la aprobación de la Administración de Medicinas y Comida de los EE.UU. (FDA), será conducida como un supuesto estudio de doble ceguera.
Pacientes que participen no sabrán si su PFO ha sido cerrado ó si ha sido dejado abierto.
Pacientes que acepten ser parte del estudio serán llevados a un cuarto de procedimiento cardiaco donde se les dará un anestético.
Una máscara y audífonos son puestos en el paciente mientras el cardiólogo abre un sobre que dice “aparato” o “sin aparato,” dijo Carroll.
“Implantamos el aparato, o nos quedamos moviendo los dedos hasta que el paciente despierte. Y ni siquiera le dicen a los empleados del hospital en recuperación lo que tienen.,” él dijo.
El procedimiento no es cirugía a corazón abierto, el aparato se introduce por una pequeña incisión. Pero al igual que cualquier medicamento o procedimiento, tiene riesgos, dijo Klapper.
Aun así, existe gente dispuesta a participar, dijo Carroll.
“Estas son personas que están sufriendo. Y están sufriendo aun con nuestras terapias, las cuales les están fallando,” él dijo.
Se estima que tratar las migrañas cuesta aproximadamente de $13 a $17 billones anualmente en los Estados Unidos, la mayoría de los cuales se gastan en medicamentos, según la revista American Journal of Managed Care.
Esa figura no incluye la productividad perdida cuando los empleados no pueden trabajar, según la revista.
Se puede comunicar con Karen Augé llamando al número 303-954-1733 o en kauge@denverpost.com.



