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Los inmigrantes no solo toman trabajos. Los crean.

De las compañias públicas de los EE.UU. que tuvieron sus comienzos con capital para empresa, los pasados quince años, uno de cada cuatro tuvo un fundador inmigrante, según un estudio reciente por la Asociasión de Capital de Empresas Nacional (NVCA), de Arlington, Virginia.

Hoy, estas compañias estan valoradas a más de $500 billones. Muchas están entre las mas sofisticadas del mundo, y unas son nombres de hogar.

Imagínese la vida sin Intel, fundada por el húngaro Andy Grove; o Google, fundada por el ruso Sergey Brin; o Yahoo, fundada por Jerry Yang de Taiwan; o eBay, fundada por Pierre Omidyar de Francia; o Sun Microsystems, fundada por Andreas Bechtolsheim de Alemania y Vinod Khosla de India.

“Los EE.UU. ha aprovechado el poder intelectual de los mejores y las mentes más brillantes del extranjero por 300 años,” dijo Mark Heesen, el presidente de la NVCA.

El grupo de Heesen entrevistó a 340 empresas privadamente, a compañias respaldadas por empresas y encontró que el 47% tenía por lo menos un fundador inmigrante. La inmigración en sí, él dice, es un riesgo empresarial.

“La gente que emigra, por su propia naturaleza, son gente que toma riesgos,” él dijo. “Han dejado lo que conocen para ir a un lugar que no conocen. No es un gran brinco para ellos poner todo y decir, ‘Voy a crear una compañia por mi cuenta y así es como lo voy a hacer.'”

Martha Rubi Byers vino como una estudiante de intercambio desde México. Se graduó del Metropolitan State College en Denver con un certificado en negocios en 1994 y se convirtió en una ciudadana naturalizada en el 2002.

Su padre tenía su propia firma de ingenieria. Su madre una práctica de dentista. El empezar un negocio fue algo para lo que fue criada. América fue el lugar para hacerlo. Tras su graduación, recibió una visa para que se quedara más tiempo, empezó a trabajar para un periódico bilingue y empezó su propio negocio en 1996. Con una socia, la peruana Monica Vega-Christie, fundó las “Páginas Amarillas de Colorado.”

“Eran solo nuestros ahorros y nuestros maridos apoyándonos, financieramente, y emocionalmente,” dijo Rubi Byers. “Es una montaña rusa el empezar un negocio con gente diciendote -vas a fracasar; no va a suceder; ha sido tratado antes y no funcionó; necesitas esto y esto, y no lo tienes- simplemente muchas negativas.”

Pero con directorios en Denver y Colorado Springs, pronto creció al punto donde Rubi Byers buscó capital para la empresa.

En abril del 2004, vendió su negocio a las Páginas Amarillas Hispanas de América Inc., la cual es dirigida por la firma de Chicago, Hispania Capital Partners. Hispania está adquiriendo directorios y convirtiéndolos en una red nacional. Tiene directorios en Arizona, Colorado, Illinois, Nevada y Wisconsin.

Rubí Byers es ahora una socia en la compañia, se sienta en su junta directiva, y continúa como publicadora de los directorios de Colorado.

“Fue mejor ser una pequeña parte de una red grande que ser una parte grande de una compañia pequeña,” ella dijo.

Hasta la última elección, los americanos se metieron en un debate mal guiado sobre la inmigración, dijo Heesen.

Estaba muy enfocada en la inmigración ilegal, igonorando la necesidad de las empresas americanas de inmigrantes legales.

“Cuando se habla de inmigración, no solo se debería hablar de poner una cerca,” él dijo.

Ahora está apoyando proyectos de ley que permitirían a mas inmigrantes a venir con visas de H-1B, las cuales son para trabajadores con especialidades.

Despues de 9/11, el gobierno redujo el número de visas H-1B de 195,000 a 65,000 por año. Una nueva legislatura expandería el número a 125,000 – una gota en el mar de los estimados 12 millones de inmigrantes ilegales que se dice existen aquí ilegalmente. “Desde un punto de vista político, solo se puede hacer muy poco,” dijo Heesen.

Mientras tanto, muchas otras partes del mundo se están convirtiendo en tierra fértil para la inovación. Lo que no se invente aquí, será inventado en otro lado.

“Los capitalistas de empresas son seguidores, no líderes,” dijo Heesen. “Si las ideas no están aquí, las seguirán a donde quiera que estén. Preferiríamos mantener el capital empresarial aquí en los Estados Unidos.

La columna de Al Lewis aparece los domingos, martes y viernes. Comuníquese con Lewis en denverpostblog.com/lewis, el número 303-954-1967 o enviale un mensaje al alewis@denverpost.com.

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