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Broncos quarterback Jay Cutler talks with former starter Jake Plummer on the sideline during a home game against Seattle on Dec. 3. Rather than sulk about his demotion, Plummer has been a mentor and confidant to the rookie.
Broncos quarterback Jay Cutler talks with former starter Jake Plummer on the sideline during a home game against Seattle on Dec. 3. Rather than sulk about his demotion, Plummer has been a mentor and confidant to the rookie.
Mike Klis of The Denver Post
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De la creciente lista de dificultades en la vida, pocas ponen a prueba la condición humana como el momento incómodo.

Tan atroces son estos encuentros incómodos, muchas personas van muy lejos para tratar de evitarlos. Otros los manejan delicadamente, arreglándolos con bondad falsa.

Cuando Jake Plummer vio a Jay Cutler por primera vez, sintió una incomodidad y la recibió de frente.

Era el ejercicio fuera de temporada y Cutler se acababa de convertir en el mariscal reclutado por lo mas alto en la historia de los Broncos. Plummer iba a empezar su décima temporada como mariscal en la NFL, su cuarta con los Broncos. Acababa de terminar su mejor temporada, jugando el partido de la AFC.

Pero ahora aquí estaba este muchacho, un jugador reclutado de la primera ronda que desde el primer dia podía lanzar el balón más lejos y fuerte que Plummer. Plummer fue hacia el y le dijo directamente. Sé que quieres mi trabajo, dijo Plummer, mas te vale que quieras mi trabajo y voy a hacer todo lo posible para que no lo obtengas.

Pero ahora que todos se entienden, Plummer continuó, no habrá resentimiento, ni celos. Todos se llevarán bien, pero para el bien del equipo, es la única manera.

De ese momento incómodo, la fundación para la relación Cutler-Plummer estaba establecida. Meses después, cuando a Cutler se le dió el trabajo de Plummer como el mariscal de los Broncos despues de el partido numero once de la temporada, hubo muy poca presión entre ellos.

“Me sentí mal por él,” dijo Cutler, quien hará su tercer titular con la NFL el domingo contra los Cardinales de Arizona. “Se enfrentó contra muchas cosas este año. Tuvo que soportar mucho de los medios, conmigo aquí. Fue muy fuerte para él. Estoy seguro de que lo sintió, pero hizo el mejor trabajo que pudo y dirigió este equipo.”

Desde que el cambio fue hecho, Plummer ha educadamente negado a comentar sobre su descenso. Su razonamiento, dice privadamente, es que no quiere que nada de lo que pueda decir -bueno, malo o indiferente- volverse una distracción para el muchacho.

Es una posición de silencio admirable considerando que Plummer no estaría fuera de lugar si se sintiera justificado. Los Broncos estaban 7-4 cuando el era mariscal, 0-2 desde entonces.

Nada contra el muchacho

Cutler ha desde entonces hecho lanzamientos en dos partidos que los fanáticos no habian visto desde que el Numero 7 se retiró.

Pero también han habido recordatorios de que un mariscal de la NFL no está hecho de lanzamientos solamente. Aun así Plummer se reserva a decir, “se los dije”, se la pasa diciéndoselo a Cutler, de una manera animante.

“Es un trabajo muy duro perder tu trabajo para manejar las cosas de una buena manera,” dijo el entrenador de los Broncos, Mike Shanahan. “Yo he sido despedido dos veces, y a veces es muy difícil no arremeter contra alguien, el no mostrar clase. A nadie le da gusto ser degradado. Pero Jake lo ha manejado de primera clase desde el primer dia. Ha sido un gran jugador de equipo. Ha hecho todo lo que se esperaría que un muchacho haría en esa situación.”

Shanahan se siente agradecido porque sabe que esto podía haber sido un pesadilla. No todos los mariscales veteranos toman el camino con su mejor comportamiento. Hubo reportes de que Joe Montana se portó frio con Steve Young, aunque Shanahan, quien era el coordinador ofensivo para los dos en 1992, dijo que los dos futuros jugadores para la Sala de Fama, siempre se comportaron profesionalmente y con respeto el uno con el otro.

Chris Chandler no lo hizo muy fácil para que Steve McNair entrara como novato para los Oilers de Houston en 1995. ¿Cree alguien que John Elway, el numero 7, salió de su camino para ayudar a Tommy Maddox, el nuevo numero uno, como una oportunidad de primera ronda en 1992?

“Hicimos un partido contra Green Bay hace algunas semanas y le pregunté a Brett Favre ‘¿es tu responsabilidad traer a Aaron Rogers?'” dijo Joe Theismann, el antiguo mariscal de los Pieles Rojas quien ahora es un analista en el programa Futbol del Lunes por la Noche de ESPN. “Y me dijo: ‘No, no soy un entrenador. No soy un mentor.’ Entiende algo: Existen muy pocos trabajos de mariscal en el mundo. Cuando te quitan el tuyo ¿Que se supone que debes hacer o ser, una buena persona? Existen muchos muchachos que hubieran manejado las cosas muy diferente de como lo hizo Plummer.”

Que no haya malentendidos

Plummer es demasiado competitivo para aceptar su papel como reserva y lo encotraría casi cómico, sino mareante, el verse a si mismo como un martir. Es solo que cuando un jugador está engranado con 9 y media temporadas de equipo-antes-de-si-mismo- todos menos los primeros siete partidos de su carrera como novato como estelar -no pierde su concepto de repente.

El hablar amargadamente y llenarse de lastima por si mismo sería egoista. Ayudar al muchacho durante el partido y dar un discurso estilo Knute Rockne durante la mitad, como lo hizo Plummer la semana pasada en San Diego es bueno para el muchacho y el equipo.

“Desde que tengo el trabajo de estelar, ha sido muy bueno sobre todo esto,” dijo Cutler. “Se sentó y me habló y dijo que nada iba a cambiar entre el y yo y que iba a hacer todo lo posible para ayudarme en la transición. A sido un hombre de palabra.”

Se puede comunicar con Mike Klis llamando al número 303-954-1055 o enviando un mensaje al mklis@denverpost.com.

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