Una tormenta inexorable que se espera dejar de 2 o hasta 3 pies de nieve paralizó a Colorado justo cinco dias antes de Navidad, cerrando carreteras interestatales, el aeropuerto, centros comerciales y la oficina postal el miércoles.
El Servicio Nacional de Meteorología predijo que 6 a 10 pulgadas de nieve cayerán por la noche para sumarse a 16 a 30 pulgadas en el area metropolitana de Denver. Avisos de tormenta estan programados a durar hasta hoy mediodía para el área metropolitano y los Planos del Este mientras la tormenta se mueve fuera del estado.
El gobernador Bill Owens declaró una emergencia de desastre, activando la Guardia Nacional a ir con Humvees y Sno-Cats mientras que miles de gente trataban de viajar, solo para quedarse atorados en las carreteras o en enbotellamientos masivos por horas.
Empleados estatales no-esenciales fueron ordenados quedarse en sus hogares hasta el viernes. Las oficinas estatales estarán cerradas hoy.
“Ay, dios mio, fue una aventura como nunca la había tenido”, dijo Mary Zamora de su viaje de tres horas desde el centro de Denver hasta Westminster. “Después de un rato la gente empezó a decir ‘tengo hambre, ¿ya llegamos?'”
Muchas escuelas, negocios y oficinas gubernamentales planeaban permanecer cerradas hoy mientras que la nieve se amontonaba.
La tormenta alcanzó proporciones de ventisca, dijo el Servicio, con frecuentes vientos de hasta 40 mph soplando la nieve y reduciendo la visibilidad a casi nada en veces.
“No podemos vencer a la madre naturaleza”, dijo Al DeSarro, portavoz para la región del Servicio Postal, el cual paró las entregas y cerró cientos de oficinas de correo desde Monumento, hasta la frontera con Kansas.
El Distrito de Trasnporte Regional de Denver (RTD) suspendió el servicio de autobuses y redujo las corridas del tren ligero hasta las 7 p.m., la primera vez desde la tormenta de marzo 2003 paró al sistema de transporte. RTD dijo que “resumiría el servicio hasta que las condiciones lo permitan” y que no garantizaría que los autobuses corrieran hoy.
Todas las aerolíneas en el Aeropuerto Internacional de Denver cancelaron sus vuelos para la tarde, dejando a 5,000 viajeros y trabajadores del aeropuerto estancados.
El Departamento de Transporte de Colorado cerró docenas de carreteras, incluyendo el Interestatal 25 de Denver al sur a Nuevo México y al norte a Wyoming, el I-76 a Nebraska y el I-70 al E-470 para Kansas.
Los refugios para motoristas atorados fueron puestos en la iglesia Strasburg, el terreno de la feria del condado Douglas y en otros lados mientras que las autoridades urgían a la gente a no salir de sus casas.
“Esta es una tormenta peligrosa”, dijo el jefe de bomberos de Castle Rock, Art Morales. “Las condiciones son muy peligrosas para conducir, para caminar y para estar afuera. Quedense dentro hasta que la tormenta pase”.
La tormenta llenó refugios para indigentes con multitudes, pero los oficiales de los refugios dijeron que no rechazaron a nadie.
En el refugio Crossroads en la calle 29 del Salvation Army, oficiales del refugio esperaban al menos 315 indíviduos, mas del doble del numero de camas usuales, mientras que en la misión de rescate de Denver, oficiales planeaban utilizar cien camillas en adición a las 200 camas en las habitaciones.
Tal tormenta fue un duro golpe para las compras de último minuto. Varios centros comerciales fueron cerrados en el area de Denver, incluyendo Cherry Creek, Park Meadows y FlatIron Crossing.
“Claramente, la madre naturaleza no nos ha dado la mejor mano hoy, pero es mejor que pase hoy que despues en la semana,” dijo el gerente del centro comercial Cherry Creek Nick LeMasters.
En el centro de Denver, miles de trabajadores cerraron sus trabajos y se marcharon a casa temprano.
Solo dos estilistas de ocho lograron llegar a su trabajo en Shear Productions a lo largo del centro comercial de la Calle 16. Pero eso no importó, porque casi 20 clientes cancelaron sus citas, dijo la recepcionista Christen Amdahl.
“Parece como si la ciudad se hubiera cerrado”, ella dijo. “Es divertido pero es algo difícil”.
Se puede comunicar con Jennifer Brown llamando al número 303-954-1593 ó enviando un mensaje al jenbrown@denverpost.com.
Los escritores Jeremy Meyer, Joey Bunch, Felisa Cardona, Christopher N. Osher y Kieran Nicholson contribuyeron a este reportaje.





