
Boulder – Los niños y niñas en la clase pre-escolar de Heather Knopp se sentaron en un circulo, y entonces comenzaron a cantar una canción en inglés.
Al final de la canción, Knopp caminó alrededor del circulo, hablandole a los estudiantes uno por uno: “Buenos días. ¿Cómo estás?” Algunos niños se encojieron de hombros o se reían o simplemente movían la cabeza. Otros respondían, “¡!”
Y así pasó, cambiando entre inglés y español, en la clase de Knopp en la Escuela Primaria Montessori, donde los funcionarios del distrito escolar del Valle de Boulder lanzaron un programa piloto hace dos años dirigido a mejorar la diversidad en la escuela sin basarse en utilizar métodos raciales.
“Solo es la expocisión,” dijo Knopp de los beneficios de la diversidad del salón de clases. “Es la disponibilidad de este programa a cualquiera, sin importar su procedencia.”
Cientos de distritos a lo largo del país -intentando de cambiar años de patrones de segregación racial- han tratado de reducir las divisiones raciales en sus aulas.
Lo que aparta a Montessori es que la escuela solo ve a la posición económica para tratar de lograr la diversificación. Solo un montón de escuelas a lo largo del país tienen programas similares, dijo Kevin Welner, un profesor asociado de educación de la Universidad de Colorado en Boulder.
Pero tal estrategia probablemente recibiría más atención si la Corte Suprema de los Estados Unidos dictaminaría en contra de dos planes de diversificación. Los casos envuelven a distritos escolares en Seattle, Washington y en Louisville, Kentucky, que ofrecen a los estudiantes la oportunidad de escojer donde asistir a la escuela pero utilizando su etinicidad como factor al momento de inscripción cuando aplican más estudiantes que el cupo que tienen.
Si la Corte Suprema dice que esos programas son inconstitucionales, eso forzaría a que aproximadamente 100 o 300 distritos escolares a lo largo del país que consideran etinicidad como parte de sus esfuerzos de desegregación a encontrar una nueva estrategia, dijo Welner.
“Una alternativa obvia que ha sido discutida ha sido el uso de la posición económica de la familia de alguna u otra manera,” dijo Welner. “Y eso nos trae de nuevo a la política de Boulder porque no están utilizando etnicidad.”
Hace cinco años, cuando Boulder Valley comenzó a estudiar maneras de diversificar, funcionarios del distrito estaban inseguros de los retos legales que rodeaban a los programas basados en etnicidad y en lugar de eso, optaron por observar los factores socioeconómicos, dijo el ayudante del superintendente de Bouder, Chris King.
“Teníamos escuelas que no reflejaban la amplia comunidad,” dijo King. “De las 54 escuelas, existían muchas que eran desproporcionadamente de una manera o de la otra. Como distrito, pensamos que podíamos tomar pasos para cambiar eso.”
Así que ahora en Montessori, el 20 por ciento de los espacios abiertos cada año son para los estudiantes elegibles para almuerzos gratis o de precio reducido, una medida federal de pobreza. El resto de los espacios están abiertos para todos los estudiantes.
Como existe una coincidencia de estudiantes pobres y estudiantes latinos en el distrito, dijo King, la estrategia fue una manera de diversificar la escuela de manera economicamente y etnicamente sin utilizar la etnicidad como factor.
Este año, los estudiantes latinos forman el 15 porciento de los 215 niños inscribidos, comparados con el 4 por ciento en el año escolar 2004-2005, antes de que el programa fuera implementado. Los estudiantes recibiendo almuerzos gratis y de precio reducido también han incrementado, de 5.5 por ciento, a 19.5 por ciento.
Terry Pell, presidente de el Centro para Derechos Individuales centrado en Washington, el cual ha discutido en contra de los programas de Seattle y Louisville, dijo que el problema con esos dos planes es que los distritos tratan diferentemente a los estudiantes de acuerdo a su color de piel. El programa de Boulder, aunque tiene el efecto de diversificar racialmente a la escuela, no es tan reprensible, él dijo.
“La escuela no está utilizando una clasificación racial,” dijo Pell. “Lo que es más, la clasificación económica si se ve lo suficientemente relacionada con una meta académica. Así que no levanta las preocupaciones que levanta el plan de Seattle.”
El distrito de Boulder está implementando un plan similar al de Montessori en otras dos escuelas. El distrito también ha formado programas de adquisición de inglés a mas escuelas y ha formado cambios de barreras a otras como una manera de diversificar las escuelas.
Pero los funcionarios del distrito dijeron que Montessori -una de las escuelas mas buscadas de inscripción abierta- fue una opción fácil para lanzar el programa piloto.
“Hubo un sentimiento de que los beneficios del programa deberían estar disponibles para todos los niños, sin importar su descendencia ni posición socioeconómica,” dijo Tricia Fitzpatrick, de quien su hija es una alumna de quinto grado en Montessori y de quien su hijo también estuvo en el programa.
El distrito provee transporte para estudiantes de bajos ingresos para que asistan a la escuela en el sur de Boulder. La escuela ha contratado a un enlace bilingue para reunirse con los padres latinos y se les explique que es lo que hace la escuela.
Rosa Invernizze, el contacto de la escuela, dijo que los padres latinos le han dado la bienvenida al programa escolar.
“Siempre dicen que a sus niños les encanta estar en la escuela,” dijo Invernizze. “Hablan de la escuela. Cuando llega el sábado, los niños preguntan, ‘¿Mamá, ya es hora de ir a la escuela?'”
Se puede comunicar con John Ingold en el número 720-929-0898 o en jingold@denverpost.com.



