La investigación sobre el asesinato de Darrent Williams, jugador de los Broncos, se enfoca en un vehículo todoterreno (SUV), entrevistas con el grupo dentro de su limusina y aquellos dentro del antro donde pasó sus últimas horas.
La policía dice que están tratando de determinar si una pelea dentro del antro, The Shelter, estaba vinculada con el tiroteo que ocurrió el lunes a las 2 a.m. por la avenida 11 West y alameda Speer.
Un Suburban o Tahoe blanco se acercó al lado de la limusina y alguien dentro de ese vehículo, con ventanas ahumadas, disparó al Hummer con un revólver, de acuerdo con la policía.
Se reventó una de las ventanas de la limusina y el lado del chofer estaba marcado con agujeros de balas. Javon Walker, receptor de los Broncos quien también estaba en la limusina, no sufrió heridas.
Una bala le pegó a Williams en el cuello, de acuerdo con su agente Jeff Griffin y su muerte fue declarado en el Denver Health Medical Center. Tatum Bell, corredor de los Broncos, dijo que había escuchado por unos testigos, de que Williams se murió inmediatamente.
Dos pasajeros fueron llevados al St. Anthony Central Hospital con heridas. Una de las victimas, un hombre que no es un miembro de los Broncos, fue tratando y dado de alta, dijo la policía.
Otra victima, una mujer, no sufrió heridas graves y podría ser dada de alta mañana o pasado mañana.
Un grupo de sus amigas de la universidad, quienes la visitaron en el hospital el lunes, dijeron que “iba estar bien”, aunque no quisieron dar más detalles.
La madre de Williams, Rosalind, llegó la mañana del lunes desde Fort Worth, Texas, donde creció el jugador. Se está quedando en un hotel local y algunos familiares se están quedando en la casa de Williams ubicada en Parker.
“Amaba los Denver Broncos”, dijo Rosalind Williams acerca de su hijo. “Amaba el ser parte de la familia de los Broncos. Aunque tuvo unos malos partidos este año, lo daba todo”.
“Me reuní con el mandamás (Mike) Shanahan hoy”, dijo, “y me inspiró con sus palabras: Me dijo que Dios necesitaba ‘el D’ más que nosotros”.
El lunes, Walker fue visto en el complejo de entrenamiento de los Broncos en lo que parecía ser ropa salpicada con sangre. Se rehusó hablar con los medios.
“Me parece que fuimos afortunados de haber perdido solo un jugador”, dijo un entrenador asistente de los Broncos.
Williams, Walker, otros Broncos y miembros del equipo los Nuggets estaban en el antro The Shelter, ubicado en el 1037 Broadway, para una fiesta del Año Nuevo y para celebrar el cumpleaños de Kenyon Martin, delantero de los Nuggets.
“Celebrar con el equipo casero en la fiesta Safari New Years Eve Bash en el Shelter” anunciaba un flier. “Los Broncos Tatum Bell, D.J. Williams, Darrent Williams y Brandon Marshall serán los anfitriones de la fiesta junto con J.R. Smith y DerMarr Johnson de los Nuggets”.
Martin dijo que él y otros jugadores de los Nuggets salieron del antro antes de la medionoche y antes que surgiera algún problema.
“Estaba allí; él estaba allí; me fui; lo vi allí. Eso fue el extremo”, dijo Martin el lunes, refiriéndose a Darrent Williams. “Lo que pasó, pasó; es algo desafortunado”.
Hubo un desacuerdo entre dos grupos de personas en el antro, dijo Sonny Jackson, portavoz para la policía de Denver.
La pelea podría haber acabado con el tiroteo, pero la policía también están investigando otros posibles motivos, dijo Jackson.
Un testigo quien estaba en la fiesta, le dijo al Denver Post que vio a Darrent Williams y Walker entrar al limo con un grupo de gente.
Hubo otro intercambio con alguien afuera de la limusina y luego alguien -no Williams ó Walker- salió del limo y le persiguió por la calle, dijo el testigo, quien no quiso ser nombrado.
La limusina se fue a la alameda Speer, donde fue atrapado por el SUV blanco.
“Me despertaron”, dijo Tanya Dixon, quien vive unas cuadras del tiroteo. “Oí siete u ocho disparos; me pusieron nerviosa”.
Bell, un amigo cercano de Williams y ex compañero de equipo en la Universidad Estatal de Oklahoma, se iba a reunir con Williams mas tarde en el Shelter.
“Todo lo que sé es que un hombre se le acercó en su coche y empezó a disparar. No se porque ó lo que sea, pero es algo terrible. No creo que debe de haber una razón para disparar a alguien”, dijo Bell.
“Era buena gente, hombre”, agregó. “Tenía dos hijos; me siento muy mal”.
La policía de Denver están en busca de los sospechosos, pero nadie está en custodia, dijo Jackson. No está claro cuantos sospechosos hubo.
Temprano el lunes, el Hummer se sentaba con sus intermitentes destallándose en la esquina del 11th y Spear. La policía clausuró el Speer, dirigiendo el tráfico por las calles laterales nevadas.
Tarjetas amarillas fueron puestas en la calle por la policía para marcar la evidencia.
Jackson dijo que solo los pasajeros de la limusina resultaron heridos.
El Hummer, adueñado por la compañía A Advantage Limousine Service, se alquila por $250 cada hora en la Vispera del Año Nuevo, de acuerdo con un portavoz de la compañía.
Dijo que no puede comentar sobre el tiroteo a petición del Departamento de Policía, aunque confirmó que el chofer no recibió heridas.
Williams, de 24 años, era el esquinero estelar de los Broncos y jugó durante la Vispera del Año Nuevo contra los 49ers de San Francisco en un partido de tiempo extra que terminó en una derrota de 26-23 junto con la temporada de los Broncos.
Shanhan dijo que está anonadado con tristeza sobre la muerte de Williams.
“Todos sabemos que Darrent fue un jugador excelente, pero como persona, fue un muchacho de primera clase que iluminaba cada cuarto con su sonrisa, actitúd y personalidad”, dijo. “No puede expresar lo malo que siento acerca de esta perdida. Todos nuestros jugadores y entrenadores están completamente conmocionados por esta tragedia terrible y damos nuestros pésames a toda la familia Williams”.
Los Broncos esperan alquilar un avión para que el equipo puedan ir al funeral en Fort Worth; probablemente se llevará acabo el sábado.
Mike Gundy, mandamás de fútbol americano en la Universidad Estatal de Oklahoma dijo que la muerte de Williams era una perdida tremenda para la escuela, donde jugó desde 2001 a 2004.
“Es una perdida que se extiende más allá del campo futbolístico”, dijo. “Enviamos nuestros pensamientos y oraciones a su familia, sus compañeros de equipo, la organización en Denver y todos aquellos en la comunidad OSU que fueron conmovidos por él”.
Los escritores Jeremy P. Meyer y Christopher N. Osher contribuyeron a este reportaje.
Comuníquese con el escritor Kirk Mitchell marcando el número 303-954-1206 ó al kmitchell@denverpost.com.



