
Aurora – Nadie está seguro de cómo terminó un posible cancerígeno humano dentro del agua subterránea cerca del Relleno Sanitario Lowry del Condado Arapahoe, el sitio desechos tóxicos ó Superfund más grande de Colorado.
El 1,4-dioxano química se usa para estabilizar solventes industriales y ha causado cáncer dentro de animales de laboratorios a alto niveles.
En el otoño del 2003, se detectó el 1,4-dioxano en un pozo de vigilancia una milla cerca del relleno sanitario antiguo.
Ese provocó una investigación de tres años, en donde perforaron 13 pozos en propiedades privadas y se descubrió una columna del 1,4-dioxano en aguas subterránea hasta el norte del Murphy Creek Golf Course, unas 2.5 millas del relleno.
El asunto probablemente formará parte de una investigación del sitio a lo largo de 5 años por la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos (EPA en su acrónimo inglés), la cual se publicará dentro de una semana.
Su publicación se ha aplazado cuatro meses debido a esta investigación pesada, dicen los funcionarios del EPA.
Las alturas dentro de los pozos abarcan desde lo indetectable hasta 42 partes por cada billón; 6.1 partes por cada billón es el criterio estatal para el 1,4-dioxano dentro del agua subterránea y del superficie.
Los funcionarios dicen que la química no se ha encontrado en el agua para beber, sin embargo, una columna dentro del agua subterránea es toda una preocupación, especialmente para un grupo de vigilancia comunitaria.
“Hasta ahora, todos dicen que nadie se ha enfermado, ni que han muerto”, dijo Bonnie Rader del grupo Citizens for Lowry Landfill Environmental Action Now.
“Nosotros decimos que no debe estar allí”, dijo Rader. “La gente en Murphy Creek se deben preocupar de que existen esas químicas”.
Los reguladores federales y estatales discreparon sobre la razón por la cual se encontraba 1,4-dioxano en la agua subterránea.
Los reguladores federales especulan que sobraba rastros de la química cuando bombeaban aguas residuales tratadas dentro de la tierra en vez de enviarlas a la instalación para el tratamiento del agua residuales de la zona metropolitana, como lo hacen en estos momentos.
“Si tuvieramos un gran problema de contaminanción, verías más químicas que el 1,4-dioxano”, ella dijo.
Los funcionarios del estado se preguntan si el 1,4-dioxano se migra del sitio en Lowry, sugeriendo un problema con la barrera para contener la contaminación de los rellenos.
“La existencia de algún fallo con el remedio es nuestra preocupación fundamental”, dijo Gary Baughman, director estatal de materiales peligrosos y el manejamiento de desechos. “Sugiere que occure algún tipo de migración”.
En 1964, el gobierno federal entregó el sitio a la ciudad y condado de Denver para que se use como un relleno sanitario. Luego, en 1980, la compañía Waste Management se hizo cargo de las operaciones bajo un contrato con Denver. Descargaron casi 138 millones de galones de desechos arriesgados en 78 zanjas no aliñeadas.
En 1984, el relleno sanitario terminó en la lista Superfund de la EPA, donde después se concibió un remedio para mantener fuera los contaminantes del sitio con paredes de barrera y una cubierta. Bajo un acuedo entre los cientos de entidades quienes habían usado el relleno, Denver y el Waste Management consintieron a hacerse cargo de la limpieza, que hasta el momento, ha gastado $90 millones.
Para remover el 1,4-dioxano del agua subterránea, tienen que perforar los pozos para extraer el agua, el cual sería tratada después, dijo Steven Richtel de Waste Management.
Rader, del grupo de vigilancia, está preocupada de que el relleno sanitario sobrepasará la revisión de la EPA a pesar de problemas con el 1,4-dioxano.
“Si sobrepasa la revisión de cinco años”, ella dijo, “entonces hay algo terriblemente mal”.
Comuníquese con el escritor Jeremy P. Meyer marcando el número 303-954-1367 ó al jpmeyer@denverpost.com.



