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Members of the Memphis women's basketball team stop and pose for a photo with members of the Eastwood High School Ballet Folklorico Nuevo Amanecer after their arrival in El Paso, Texas, along with the men's team Monday, March 7, 2011. The Conference USA tournaments are scheduled for later in the week in El Paso. (AP Photo/El Paso Times, Ruben R. Ramirez) ** EL PASO OUT  JUAREZ, MEXICO, OUT **
Members of the Memphis women’s basketball team stop and pose for a photo with members of the Eastwood High School Ballet Folklorico Nuevo Amanecer after their arrival in El Paso, Texas, along with the men’s team Monday, March 7, 2011. The Conference USA tournaments are scheduled for later in the week in El Paso. (AP Photo/El Paso Times, Ruben R. Ramirez) ** EL PASO OUT JUAREZ, MEXICO, OUT **
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WASHINGTON (AP) – Los hispanos representaron más de la mitad del aumento poblacional en Estados Unidos durante la última década, superando los cálculos en la mayoría de los estados y alcanzando un nuevo hito en el censo: suman 50 millones o uno de cada seis estadounidenses.

En tanto, más de 9 millones de estadounidenses se identificaron con dos o más categorías raciales en sus formularios del censo del 2010, una señal de la creciente diversidad étnica en una nación donde las minorías aumentan.

La Oficina del Censo reveló el jueves su primera serie de hallazgos a nivel nacional en materia de raza y migración, a raíz del conteo aplicado en el 2010, dando detalles sobre una década en la que el crecimiento acelerado de las minorías, el envejecimiento de los blancos, así como el auge y crisis de la vivienda fueron las noticias principales.

Los analistas dijeron que los resultados confirmaron una transformación demográfica en proceso, la cual está modificando las nociones tradicionales sobre minorías raciales, distritos neutrales en lo político e incluso podría cambiar el concepto de ciudad y suburbio.

“Son grandes cambios demográficos”, dijo Mark Mather, vicepresidente asociado de la Oficina de Referencia Poblacional, una organización sin fines de lucro. “Habrá cierto choque cultural, especialmente en comunidades que no han tenido altos números de inmigrantes o minorías en el pasado”.

“Para el 2050, podríamos tener un sistema totalmente nuevo para definirnos”, avizoró.

Las minorías raciales y étnicas representaron una cifra sin precedente del 90% del crecimiento total de población en Estados Unidos desde el 2000, debido a la inmigración y a las mayores tasas de nacimientos de los hispanos.

Además de representar la sexta parte entre el total de población, entre los niños los hispanos representan una cuarta parte.

Muchos de los mayores aumentos en la población hispana se registraron en el sur, incluso Alabama, Luisiana y Carolina del Norte, donde los inmigrantes registraron grandes aumentos durante la década pasada.

Por primera vez los asiáticos tuvieron un aumento mayor que los afroestadounidenses, que siguieron siendo la segunda minoría más numerosa con unos 37 millones. Con base en los resultados del censo de 2010 difundidos hasta ahora por los estados, los estadounidenses multirraciales aumentaron en más del 25% a más de nueve millones.

El número de los blancos no hispanos, cuya edad mediana es ahora de 41 años, subió ligeramente a casi 197 millones. Las declinantes tasas de nacimiento significan que su porcentaje sobre la población total cayó en la última década del 69% a un 64%.

“Esta es realmente una década de transformación para la nación”, afirmó William Frey, demógrafo en Brookings Institution que analizó los datos del censo. “El censo de 2010 demuestra vívidamente cómo estas nuevas minorías están encabezando el crecimiento en las regiones más dinámicas del país y aminorando la declinación en otras”.

“Ellos representarán el grueso del crecimiento de nuestra fuerza laboral en la próxima década a medida que sigan dispersándose a más partes del país”, acotó.

El crecimiento de la población hispana durante la década pasada fue más rápido en el sur, donde muchos estados han visto duplicarse esa comunidad desde el 2000. Por primera vez, el crecimiento de la población hispana superó la de negros y blancos en la región, modificando la tradicional imagen del sur de “blancos-negros”.

En los próximos meses los estados empezarán a retrazar los distritos políticos con base en población y composición racial, con cambios que los analistas creen que producirán más distritos con mayoría hispana.

Los cambios de población resultarán en un cambio de 12 bancas en la Cámara de Representantes, donde la representación de cada estado depende de su población.

Los cambios también alterarán el número de votos electorales presidenciales en 18 estados. Estos son emitidos por los delegados estatales con base en la representación del estado en la cámara baja además de sus dos senadores nacionales.

La mayoría de los estados que ganan bancas electorales, que incluyen Texas y Florida, tienen orientación republicana, aunque la mayoría de su crecimiento demográfico es impulsado mayormente por hispanos de orientación demócrata.

Después de los temores iniciales de baja participación, el conteo de la población hispana en el 2010 superó por 900.000 las expectativas, igualando o rebasando los estimados en 37 estados, según el Pew Hispanic Center, un centro investigador sin filiaciones partidistas.

Muchos de los mayores aumentos se presentaron en el sur, incluyendo los estados de Alabama, Luisiana y Carolina del Norte, donde la población hispana aumentó rápidamente ante la llegada de inmigrantes durante el auge del sector de la vivienda.

Los estadounidenses multirraciales representan 2,9% de la población nacional. Son un grupo que crece rápidamente, aún cuando muchas personas no se identifican así en el censo. El presidente Barack Obama, por ejemplo, se identificó sólo como afroestadounidense en su formulario del censo, pese a que su madre, Ann Dunham, era de raza blanca.

El censo determinó también que el número de blancos no hispanos, cuya edad promedio es ahora de 41 años, subió ligeramente, a 196,8 millones. La declinación en las tasas de natalidad significan que su participación respecto de la población total estadounidense cayó en la última década, de 69 a 64%.

“Los hispanos aportan un rejuvenecimiento necesario para una población blanca que va llegando a la edad de la jubilación”, añadió Frey.

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