
WASHINGTON (AP) – Un presidente Barack Obama optimista dijo el viernes que el compromiso con los republicanos para un recorte de 33.000 millones en el presupuesto está cerca, y advirtió que sin un acuerdo, la subsiguiente parálisis del gobierno “pondría en peligro nuestra recuperación económica”, justo cuando finalmente se están creando nuevos puestos de trabajo.
A pesar de su evaluación, los negociadores informaron de pocos avances, los demócratas del Senado dieron marcha atrás en una concesión clave de principios de la semana y el principal líder republicano del Congreso parecía menos optimista que el presidente sobre un avance inminente.
“No hay un número. No hay acuerdo sobre un número” de cuánto recortar, insistió el presidente de la Cámara de Representantes, John Boehner, quien se encuentra bajo presión de los conservadores apoyados por el movimiento Tea Party para no ceder demasiado terreno. Sin embargo, añadió, “no estoy preparando un cierre del gobierno.”
El financiamiento para el gobierno vence el próximo viernes a la medianoche, y sin una acción del Congreso, seguiría un cierre parcial.
Los hechos del día se produjeron en un contexto de noticias inusualmente optimistas sobre la economía, que todavía se recupera de la peor recesión desde la Gran Depresión. El Departamento de Trabajo informó que las empresas agregaron 216.000 empleos el mes pasado y la tasa de desempleo cayó levemente a 8,8%.
Casi seis semanas después de que la Cámara de Representantes aprobó un proyecto de ley por 61.000 millones de dólares en recortes, parecía que se acercaba el final en la primera de lo que se anticipa como una serie de batallas políticas sobre el tamaño y el alcance del gobierno.
“Vamos a trabajar durante el fin de semana para forjar un compromiso”, dijo el líder de la mayoría en el Senado, Harry Reid, demócrata por Nevada. Ante la insistencia de los republicanos, el Congreso ya ha recortado 10.000 millones en gastos como parte de un par de proyectos de ley provisionales para mantener andando al gobierno.
Poco antes de las palabras de Obama, Reid cambió la posición de los demócratas en un elemento clave de las negociaciones, en una aparente deferencia a los ambientalistas enfadados por una concesión anterior.
Mientras que otro proyecto de ley a corto plazo no se ha descartado, Obama, Boehner, Reid y otros han dicho que prefieren completar el trabajo sobre un proyecto de ley de seis meses para cerrar el presupuesto anual.



