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Se fueron ya los días de agazaparse en una esquina para evitar un quemado durante la clase de educación física (E.F.).

Los estudiantes de la escuela primaria Mitchell en Denver descartaron las pelotas de baloncesto por monopatines el lunes en un programa experimental cuyo propósito es el reducir la competición e incrementar la actividad en la clase de E.F.

Las Escuelas Públicas de Denver (Denver Public Schools o DPS) es el segundo distrito, en el ámbito nacional, de iniciar un experimento que incorpora los monopatines en su currículo de E.F. El otro es el distrito de Boulder Valley School.

”La parte técnica es muy fácil,” dijo Eric Klassen, un instructor de monopatín y co-dueño de Skate Pass, el cual vende curriculos de monopatines a campamentos veraneos, clubes, distritos escolares, y universidades. “El manejo de la clase es más difícil. El mantener a 30 estudiantes bajo control es lo más crítico y lo más desafiante.”

En efecto, en Mitchell, los estudiantes con sus almohadillas y cascos se extendieron por todo el gimnasio, intentando ir de un lado al otro sobre ruedas.

”Creí que iba a ser tan fácil,” dijo Ariana Rodríguez de 10 años quien, lamentablemente, llevaba puesto zapatos de punta abierta y tuvo que tener su lección al lado más allá de otros monopatines díscolos. Y había una abundancia de monopatines rebeldes. “Pero es tan difícil, es muy difícil mantener el equilibrio.”

Este paso dado por Mitchell forma parte de un movimiento nacional más grande – algo a que las DPS se está acercando muy lentamente – el hacer que los niños pasen la mitad de la clase de E.F. realmente haciendo ejercicio físico.

Los administradores del distrito esperan maximizar el monto de ejercicio que los niños recibirán con esta nueva metodología, la cual compensa por la escasez de ofrecimientos por parte de la clase de E.F. Como muchos otros distritos, DPS está enfatizando mucho sobre las proezas de los estudiantes que les empuja durante más tiempo en la lectura, la escritura, las matemáticas, y las ciencias.

Sólo 18 de 88 escuelas de primaria de Denver tienen una clase diaria de E.F., y cuatro no tienen E.F., punto.

En las escuelas secundarias, alrededor de un 10 por ciento de los estudiantes de DPS pasan sin tomar este tipo de clase porque es una electiva, dijo Eric Larson, el coordinador de la educación física de las DPS.

”Lo que solíamos hacer era que los estudiantes esperaran en línea para batear una pelota, como en un juego de softball (una variación del béisbol),” dijo Larson. “Los niños no se movían.”

Aquí entra Klassen con su compañía basada en Boulder. Espera que eventualmente venderá sus equipos y entrenamiento profesorado de E.F. a las DPS. Su clase experimental en Mitchell durará una semana.

Dependiendo de cómo transcurra la semana, Larson espera continuar con el experimento con los monopatines en otras 10 a 15 escuelas el próximo año, aunque no hay dinero para financiarlo, dijo.

A nivel nacional, un 30 por ciento de los distritos se están alejando del énfasis en los deportes a “cualquier cosa que los niños disfruten,” dijo Phil Lawler, director de la academia PE4Life (EFdeporVida).

Lawler fue un pionero de los cambios realizados en el curriculum del E.F. a nivel nacional, empezando con su escuela secundaria en Naperville, Illinois, hace 15 años.

”Alguien me trajo un artículo sobre la salud infantil decayendo en toda la nación,” dijo Lawler. “Pensé, nosotros tenemos a los muchachos durante parte del día y podemos hacer algo diferente.”

Desde entonces, Lawler ha empujado a los distritos a través del país a alejarse de los deportes competitivos – y moverse hacia el buceo con esnórquel o saltar a la comba (saltar con cuerda) – porque menos del 3 por ciento de las personas mayores de 24 años juegan deportes para ejercitarse.

En Denver, una beca de $500,000 dada a DPS en el 2004 ayudó a modernizar el currículo de E.F. de la escuelas secundarias, donde los niños pueden patinar en línea, escalar rocas, o incluso practicar juegos malabares, dijo Larson.

Al menos el lunes Leondre Smith estaba entendiendo la básica en Mitchell. Habiéndose caído, Leondre estaba en el suelo riéndose. Pero mientras estaba allí, un monopatín suelto – viajando rápidamente mientras otro compañero de clase se caía – le dio un golpe fuerte a su casco.

”De acuerdo, muchachos, todo el mundo a levantarse,” suspiró Klassen. “Cuando te caigas, tienes que levantarte enseguida. Estas cosas pueden dañarte mucho si te quedas allí tirado.”

Leondre lo tomó bien y enseguida. El casco le ayudó.

”Estoy bien,” dijo. “Realmente no hizo daño.”

Se puede comunicar con la escritora Allison Sherry al número 303-820-1377 ó asherry@denverpost.com.

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