A pesar de graves predicciones, la segunda tormenta de los dias festivos no ha causado los mismos problemas de viaje que la anterior.
Para el viernes por la tarde, la segunda tormenta dejó de 7 pulgadas en Denver, a 19 en Evergreen. En la noche del viernes, se esperaban otras 3 pulgadas el el area de Denver.
Y para el domingo, pudieran caer otras 4 pulgadas mas, segun el Servicio Meteorológico Nacional, llegando muy abajo de las predicciones anteriores.
Los pronósticos dijeron que los Planos del Este pudieran ver problemas el fin de semana con nieve y viento, y que hubo al menos una muerte atribuída a la tormenta en el este.
“La tormenta ahora se ha ido muy al sur,” dijo Jim Kalinas, un meteorólogo del Servicio Meteorológico Nacional. “Está ya muy lejos al sur y no va a afectarnos mucho en el area de Denver.”
El Aeropuerto Internacional de Denver (DIA) se mantuvo abierto esta vez – aunque a un paso más lento que lo normal – el viernes. DIA pudo mantener cuatro de sus seis pistas abiertas, y las condiciones se veían prometedoras para el fin de semana de año nuevo, segun oficiales.
Aproximadamente 600 personas durmieron en el aeropuerto la noche del jueves. Taxis y autobuses estaban funcionando, así de que los numeros de las personas durmiendo eran muy pequeños a comparación de las 4,000 personas que se quedaron atoradas los dias antes de navidad en la tormenta que comenzó el 20 de Diciembre.
“Basandonos en las condiciones que estamos viendo, si debemos poder mantenernos al tanto con la tormenta,” dijo el portavoz de DIA Steve Snyder.
El portavoz de Frontier Joe Hodas sijo que la aerolínea canceló 66 vuelos programados para el viernes por la mañana y agregó 10 vuelos en la tarde. Aproximadamente 25 por ciento de los vuelos serían cancelados debido a la tormenta.
United Airlines canceló 125 vuelos el viernes por la mañana y aproximadamente 15 por ciento de su horario de la tarde de las 6 a las 9 p.m. para “minimizar el impacto” en los pasajeros, dijo la portavoz de United Megan McCarthy.
Carreteras pasables
Muchas de las carreteras mayores en el area de Denver eran pasables – hasta algunas calles residenciales. Eso fue muy diferente de la tormenta de la semana pasada, cuando muchos fueron forzados a quedarse en casa por unos dias.
Pero mas lejos hacia el este, las carreteras resbalosas fueron culpadas por una fatalidad.
Un chofer de una grua cerca de Burlington estaba tratando de sacar a un motorista que se quedó atorado cuando fue embestido por un vehiculo y murió la tarde del jueves. La victima fue identificada como Joe C. Tatenhorst, de 60 años, de Burlington, segun dijo el patrullero estatal Gilbert Mares. El chofer y otros tres dentro del auto que golpeó a Tatenhorst no salieron lesionados.
El enfoque mayor está en el sudeste de Colorado, donde dos autobuses y varios otros vehiculos estaban atorados.
La guardia nacional despachó varias unidades móbiles especiales el viernes por la tarde hacia los vehiculos atorados, incluyendo un autobus que llevaba a varios párrocos de una iglesia Metodista. Los oficiales aun estaban tratando de encontrar el segundo autobus.
Estamos experimentando una condició que se deteriora mas y mas en el sudeste de Colorado,” dijo Jim Wolfinbarger de la patrulla estatal.
Los choferes de camiones en las Planicies del Este estaban parados, esperando que el Interestatal 70 reabriera entre Denver y la frontera con Kansas.
“Las condiciones son de “todo blanco”, dijo Walter Beckley, un camionero que llevaba 3,000 contenedores de leche a Greeley que estaba atorado en una parada de camioneros en Limon. “El viento está soplando muy fuerte.”
La nieve mojada y pesada causó que el techo de un granero se colapsara el viernes por la mañana en la Lechería Shelton cerca de La Salle en el condado Weld. Una vaca murió, pero otras 125 fueron sacadas a tiempo.
“El peso de la nieve sobre la semana pasada era más de lo que podía resistir,” dijo un familiar de los 3 pies que cayeron en el techo de seis años que se partió a la mitad.
En Denver, donde el quitar nieve es el tema de conversación, oficiales dijeron que estaban muy contentos con su respuesta a comparación de la tormenta pasada.
Para las 9 a.m., la avenida Colfax al oeste del centro estaba ya limpia hasta Lakewood. Oficiales planeaban tener cada calle limpia al menos una vez para el sabado.
Esta vez, la ciudad puso quitanieves en mas de 30 camionetas ligeras que fueron enviadas a las areas residenciales al mismo tiempo que las quitanieves pesadas fueron desplegadas hacia Lakewood por las rutas mayores.
La ciudad tambien utilizó mas de 60 vehiculos de contratistas para atacar las calles residenciales.
“No hemos tenido el viento y la misma intensidad en esta tormenta, y estuvimos mucho más preparados,” dijo el alcalde John Hickenlooper. “Seguramente, hicimos un mejor trabajo que la vez pasada.”
La portavoz del Departamento de Transporte Stacey Stegman dijo el viernes por la tarde que algunas carreteras mayores en el area metropolitana estaban congeladas, otras simplemente tenian nieve semi-derretida, mientras que otras mostraban pedazos de pavimento.
“El tráfico fue tan ligero hoy, que nos permitió progresar bastante,” dijo Stegman.
Equipos de quitanieves de Durango y Grand Junction fueron traídos para ayudar , dijo ella.
El gobernador Bill Owens comandó el esfuerzo estatal para limpiar la nieve.
“Hasta ahorita, esta tormenta ha sido bien manejada,” dijo el, aconsejando a la gente que aun se mantengan fuera de las calles si pueden.
Se recoge la mayoría de la basura
Charlotte Pitt, la manejadora del programa de reciclaje, dijo que Denver Solid Waste Management (manejo de deshecho sólido) pudo completar la mayoría de sus rutas de colección de basura el viernes.
Solo faltaron algunos hogares en las colonias del sudoeste y noreste, pero esas rutas se esperaban hacer para el sabado.
En las montañas, la tormenta cuesta arriba sopló cantidades moderadas-no-espectaculares de nieve para los esquiadores de los dias festivos.
“Obtuvimos 6 1/2 pulgadas,” dijo el portavoz del area de esquiar Winter Park Matt Sugar. “Eso estuvo bien…pero acá, la gente está acostumbrada.”
Owens advirtió a aquellos que pudieran ir al campo, porque las condiciones están susceptibles para las avalanchas.
“Estamos esperando, al menos en el Front Range, que lo peor de la tormenta ya haya terminado,” dijo Owens. “No hemos salido aun, particularmente en las planicies del este.”
Los escritores Chuck Plunkett, Kim McGuire, Howard Pankratz, Steve Lipsher, David Olinger y Joey Bunch contribuyeron a este reportaje.









