
Con su reputación de escuela metropolitana para estudiantes mayores, la escuela Metropolitan State College of Denver no evoca imágenes de bacanales griegos con festejeros tomando ponche especial en botes de basura.
Aun así, cerca de 75 estudiantes de Metro están trabajando para establecer 10 fraternidades y hermandades femeninas -menos el actitud de borrachos.
Los estudiantes dicen que desean una vida más universitaria en una escuela donde normalmente los estudiantes manejan a sus casas después que hayan terminado las clases.
Antes de venir a Metro, Daniel Blaney, un estudiante de último año de 23 años, asistió a una universidad comunitaria y de hecho “se sentía como una universidad comunitaria”.
“Quisimos traer a Metro un poco de la vida universitaria”, dijo Blaney, vicepresidente del Sigma Alpha Epsilon local que espera traer al campus.
Si resulta, entonces seguirá un incremento en las membresías de fraternidades. Entre las fraternidades ingresados en el North American Interfraternity Conference, las membresías han incrementado cerca de un 12 por ciento durante los últimos cinco años, el cual se suma a 350,000 hombres estudiantes, dijo Jon Williams, vicepresidente ejecutivo de la conferencia.
Como sus homólogos establecidos en escuelas más tradicionales durante la temporada de ingresos, los reclutadores en Metro enfatizan los valores de erudición, servicio y lazos familiares de sus organizaciones principiantes.
Pero a diferencia de otras escuelas, los griegos de Metro son menos probables a caer en el molde de “acabamos de graduar de la prepa, vayamos de parranda”.
Un ejemplo sería Jacinda Ughetti. La estudiante de 27 años está casada, trabaja de tiempo completo y se especializa en literatura inglesa. También es un miembro fundadora y tesorera para Phi Sigma Sigma.
“Jamás pensé que me iba ingresar a una hermandad femenina, ella dijo. “Uno siempre ve los estereotipos de hermandades en las películas de terror, en donde la mujer siempre es frágil, débil y tonta”.
Pero, ella dijo, esos estereotipos no son de verdad, pues no se premite tomar aquí, dijo Ughetti.
Eso fue suficiente para Brieana Kennedy, que se presentó a Ughetti en el evento reciente de Meet the Greeks (Conozca a los Griegos).
“Es importante tener algún lado a donde ir sin estar rodeada del alcohol”, dijo Kennedy, una madre soltera de 25 años.
En Metro, los estudiantes de mayores de 23 años componen el 56 por ciento del cuerpo estudiantil, de acuerdo con cifras universitarias. Igualmente, el 60 por ciento de los miembros en la comunidad griega de Metro, son mayores de 21 años, dijo Gretta Mincer, directora asociada interina de actividades estudiantiles para Metro.
Los estudiantes mayores traen con ellos más madurez y organización a sus organizaciones de arranque, mas de lo que se haya visto en fraternidades y hermandades femeninas dirigidas por estudiantes más jovenes y tradicionales, dijo Mincer.
Actualmente no hay un esfuerzo para viviendas en el campus para las organizaciones, ni para el uso de alcohol en eventos estudiantiles. Pero el incremento de la vida griega en, pronósticada a subir en los próximos años, espera entablar más discusiones sobre los dos temas, dijo Mincer.
Ella dijo que le gustaría ver los estudiantes más “proactivos sobre el otorgamiento de alcohol” en vez de que la escuela imponga una prohibición indiscutible.
El alcohol y las fraternidades estaban en el centro de la atención pública en 2004 después que encontraron muertas a Samantha Spady, una estudiante de segundo año en la Universidad Estatal de Colorado y Lynn “Gordie” Bailey, una estudiante de primer año de la Universidad de Colorado, en la casa de una fraternidad.
Mark Koespell, director de la vida griega del CSU, dijo que la muerte de Spady enseñó la importancia de mantener el alcohol fuera de las viviendas griegas.
“Si daría inicio a un nuevo sistema, entonces le mantendría libre de sustancias para nunca ir por ese camino”, dijo.
Comuníquese con el escritor Chris Frates marcando el número 303-954-1633 ó al cfrates@denverpost.com.



