MEXICO – El Senado avaló la semana pasada el último tramo de una nueva Ley de Migración que busca dar mayor protección a los derechos humanos de los inmigrantes y no criminalizarlos, sin importar si son indocumentados.
Los senadores eliminaron algunos puntos del proyecto inicial, como dar facultades a la policía federal para detener indocumentados y multar a quien les ofreciera trabajo, luego de que organizaciones civiles y algunos legisladores advirtieron que se criminalizaría a los migrantes.
La ley aprobada establece la obligación del estado mexicano de garantizar el ejercicio de los derechos y libertades de los inmigrantes.
Señala, por ejemplo, que los inmigrantes tienen derecho a recibir servicios educativos y de salud, además de acceso al sistema de procuración de justicia y presentar quejas por violaciones a sus derechos humanos, sin importar si son indocumentados.
“La intención del Senado de la República es dejar de lado, de una vez por todas, cualquier posible sospecha de la criminalización y de la penalización del migrante, independiente de su estatus migratorio”, dijo el senador Humberto Andrade, del Partido oficialista Acción Nacional.
“Nosotros no queremos, no vamos a sancionar a quienes le ofrecen trabajo, a quienes emplean a los migrantes; no podemos hacerlo, al contrario, tendríamos que estimularlo”, secundó el senador Francisco Herrera, del Partido Revolucionario Institucional.
La Ley de Migración fue enviada a la Cámara de Diputados para su análisis y, en caso de ser aprobada sin modificaciones, se enviará al ejecutivo para su promulgación.
Cientos de miles de indocumentados, en su mayoría centroamericanos, usan el territorio mexicano para intentar llegar a Estados Unidos.
En los últimos meses se reavivó el debate sobre los derechos de los indocumentados en México, luego de algunas denuncias de violaciones a sus garantías y casos de ataques, incluida una masacre de 72 inmigrantes centro y sudamericanos en agosto de 2010, en el noreste del país.
La Ley de Migración fue aprobada dos días después de que la Comisión Nacional de Derechos Humanos informó que documentó el secuestro de al menos 11.333 migrantes entre abril y septiembre de 2010, casi la mitad de los cuales fueron hondureños.
El reporte de la CNDH, que abarca de septiembre de 2008 a febrero de 2009, indicó que en ese período fueron secuestrados al menos 9.758 inmigrantes indocumentados en México.



